El ADN nacionalista revolucionario

El ADN nacionalista revolucionario

Carlos Toranzo Roca

Desde la Guerra del Chaco se instaló el ADN del nacionalismo revolucionario en la mayoría de los bolivianos, ése que clama contra el imperialismo, que invita a la nacionalización de los RRNN, en especial de los hidrocarburos, ése que invita a que el poder tenga olor y color popular. Ese ADN se instaló incluso en el nacionalismo militar de Toro, Busch y Villarroel y, claro está, la Revolución Nacional del 52 lo inoculó en los sectores populares del país, obreros, fabriles, campesinos, clases medias populares, comerciantes, informales y muchos más; todos ellos están marcados por esa huella, por ello, es difícil construir un poder que no tenga esos matices. El MAS durante 14 años de gobierno construyó un piso más del nacionalismo revolucionario usando, además, un discurso indigenista de legitimación; durante todo ese periodo, los sectores populares se sintieron protagonistas de la historia política del país, a la hora de votar en este octubre de 2020 quisieron reivindicar ese protagonismo, deseaban no perderlo. En los meses o semanas anteriores a la votación, las encuestas hablaban de un 20% de indecisos y de voto oculto, claro que era de los sectores populares que no siempre proclaman cuál será la dirección de su voto. Las altas votaciones de Condepa en tiempos de Carlos Palenque nos enseñaron ese fenómeno, pues él tenía alta votación cuando las encuestas no lo tomaban muy en cuenta; las encuestas no se leyeron con esa enseñanza de la historia.

Los sectores populares dejaron que las movilizaciones de 2019 saquen a Morales del poder, pero, en 2020 no admitieron que el MAS salga de la política, es más, recordaban que, en buena parte del gobierno del MAS, les fue bien económicamente y que hubo estabilidad política y económica; todo ello se lo atribuyeron a ese partido, no les interesaba que fue el boom de los precios de las materias primas la explicación de la bonanza, no, para ellos, todo eso lo hizo el MAS. Si uno de los temas cruciales de esta elección era la economía, esos sectores creyeron que el MAS podía hacerlo mejor en ese campo. El hablar de corrupción no les interesó, más aún, si nadie fue juzgado, además, entienden que “si roba y hace”, el funcionario es exculpado de delitos, en una sociedad que es permisiva con la corrupción. Comunidad Ciudadana, con un código democrático moderno, trató de emitir un discurso ciudadano, pero no entendió que la cultura política dominante en Bolivia es corporativa y premoderna.

Carlos Mesa que era admirador del MNR y de Paz Estenssoro, quizás más del de 1985, que respetaba a Sánchez de Lozada, no llegó a entender que para llegar al poder hay que tener cercanía con los sectores populares, como el MNR de los kóskosos de 1952 y no en MNR de Sánchez de Lozada. A Mesa le hicieron un marketing de intelectual, historiador, hasta de estadista, pero no lo empujaron la calle, no lo llevaron a contagiarse de lo popular, quizás el propio Mesa no lo quería, tal vez sólo deseaba proyectar la imagen de demócrata e intelectual, y sus círculos cercanos le obedecieron. Pero, eso demuestra que, siendo un intelectual respetable, no conjugaba los verbos de la política; nunca llegó a entender que lo nacional popular es fundamental en la política. No bastan las clases medias urbanas con formación para hacer poder; se requiere cercanía con las clases medias populares, con el mundo rural, con los sectores populares periurbanos, con el cholaje, sin estas últimas, no se puede discutir el poder.

En el gobierno de Añez, los sectores populares vieron ineficiencia y corrupción, además, miraron un exceso de violencia y de autoritarismo, esa idea la generalizaron como pauta de conducta de todos los opuestos al MAS, por tanto, entendieron que ése no era su camino, sino el del apoyo a ese partido. La candidatura de Añez, con gran miopía, se ocupó de destruir a Mesa, de tomarlo como el enemigo a destruir, con lo cual favoreció al MAS. Camacho no sólo que rompió la unidad de los opuestos al MAS, sino que generó un discurso excesivamente regionalista y con una buena cuota de racismo, ante esa emisión discusiva conservadora, los sectores populares se cohesionaron defensivamente en torno a un partido que podía hacer frente a esos peligros. Empero, no hay que dejar de lado que a la burguesía agropecuaria de oriente le interesaba un gobierno del MAS porque con éste hicieron muchísimos negocios.

Hay todavía mucho por analizar para entender lo que ocurrió en las urnas el 18 de octubre, pero sucedió dentro de los marcos democráticos. Eso debe llenarnos de orgullo.

Karen Longaric intentó engañar a eurodiputados

Karen Longaric intentó engañar a eurodiputados

Secretary Pompeo and Foreign Minister Longaric
Secretary Pompeo and Foreign Minister Longaric/US Embassy in Boivia

Por Javier Claure C.
Fuente: Rebelión

La canciller del Estado Plurinacional de Bolivia, Karen Longaric, en representación al Gobierno de facto de Jeanine Añez, trató de engañar a diputados del Parlamento Europeo. En su discurso a principios del mes en curso, ante esa institución, satanizó, exactamente como lo hizo en la Cumbre del Mercosur, a Evo Morales y a su Partido Movimiento al Socialismo (MAS).

Longaric, conocida por sus falacias y actitud alevosa, habló de recuperar la democracia, del supuesto fraude electoral, de una masiva y pacifica protesta para anular las elecciones de octubre del año pasado, etc.
En realidad, a estas alturas del partido, no debe extrañarnos las palabras y los conceptos totalmente tergiversados por la canciller. Longaric utiliza una lógica difusa. Es decir, se basa en razonamientos subjetivos y previamente definidos entre las coordenadas de su pensamiento político. Y obviamente esta realidad encuadra su forma de percibir el mundo, y las cosas que le rodean. Lamentablemente no comprende la realidad boliviana. No comprende las necesidades de los pueblos originarios. O sea, de los verdaderos dueños de Bolivia que durante siglos han sido humillados, pisoteados y ninguneados por extranjeros, pero también por la clase criolla boliviana.

Es importante señalar que Longaric, al igual que Branko Marinkovic (fascista y avezado delincuente), son descendientes de croatas que llegaron a Bolivia en el siglo XIX. Por consiguiente, en el caso de estas dos personas, difícilmente pueden entender, al cien por ciento, el tejido de la estructura social boliviana. En otras palabras, el hilo argumental de la retórica de Longaric, no solamente en el Parlamento Europeo sino en general, parte de las visiones políticas del fascismo. Y lo demuestra con sentimientos de odio contra Evo Morales, contra los militantes del MAS y contra los segmentos más vulnerables de la sociedad boliviana. En este sentido, sus falsas acusaciones intentan crear, en los ingenuos, procesos de sensibilidad. Y quizá, de esta manera, ganar simpatía o adeptos para las filas del fascismo boliviano. Es así que lograron embaucar a una gran parte de la clase media; jóvenes y adultos bajo consignas como: democracia participativa, libertad, unión, integración, rebelión, etc. Y surgió un movimiento denominado “los pititas”, en alusión al bloqueo, de ciertas calles en La Paz, con pitas y cuerdas de diferentes colores durante el proceso del golpe de Estado. Ellos avalaron la autoproclamación de Jeanine Añez. Y durante casi un año, en el poder, de un Gobierno salvaje; “los famosos pititas” recibieron una tremenda bofetada en la cara; porque jamás se cumplió lo prometido por el régimen autoritario de Añez.

Para Longaric, es sumamente difícil discernir que en las elecciones del 20 de octubre del año pasado, Evo Morales ganó en primera vuelta. Nunca hubo fraude electoral. No lo digo yo. Lo dice varios estudios realizados por reconocidos investigadores a nivel mundial. La protesta de la ultra derecha fascista boliviana jamás fue pacífica. La llamada “Resistencia Cochala” y “la Unión Juvenil Cruceñista” son agrupaciones paramilitares. Y muchos de sus miembros son vándalos y criminales que fueron pagados para patear a mujeres de pollera, incendiar recintos electorales, oficinas públicas y casas de los masistas. Como resultado, crearon el caos durante y después del golpe de Estado. Todo esto fue planificado en Estados Unidos y ejecutado, en Bolivia, bajo las ordenes de Luis Fernando Camacho y Carlos Mesa; agentes pagados por la CIA. Longaric tampoco tiene una idea clara de lo que realmente significa la palabra democracia. Los integrantes del Gobierno a cual ella pertenece. A saber; Añez, Murillo y sus secuaces asaltaron el Palacio Quemado a media noche con la Biblia en las manos. Y por detrás venían, como ángeles de la guarda, el Ejército y la Policía. Entonces, no es sorprendente que el excomandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Bolivia, Williams Kaliman, fue quién puso a Jeanine Añez la banda presidencial. Es más, no había quórum en la Asamblea Legislativa Plurinacional, lo que desencadenó la autoproclamación de Añez. A partir de ese momento Bolivia entra a un túnel sin salida, nunca visto anteriormente. Y, en consecuencia, prevalecen las violaciones a los Derechos Humanos, corrupción, nepotismo, persecución, insultos, abuso de poder, prepotencia y agresiones físicas y psicológicas a los militantes del MAS.

Longaric con su narrativa al estilo Mussolini, pensó que podía crear una cortina de humo en el Parlamento Europeo. Y así ocultar, ante los eurodiputados, los atropellos desmesurados que se cometieron, y aún se cometen en el actual régimen dictatorial.

En resumen, Longaric no dijo ni pío de las masacres de Senkata y de Sacaba, de la militarización que Bolivia sufre hoy en día. No se pronunció sobre las próximas elecciones del día 18 de este mes. Evitó platicar respecto al fallo electoral en caso de que gane, Luis Arce Catacora, el candidato a la Presidencia por el Partido de Evo Morales. Tampoco habló del hostigamiento a militantes del MAS, ni de las violaciones sexuales a mujeres indígenas cuando se dio el golpe de Estado.

Pero a decir verdad, no le sirvió de nada su malévola estrategia. Le salió el tiro por la culata con gran impulso, y la disparó al banquillo de los acusados. Afortunadamente los eurodiputados no sufren de amnesia. Ni es fácil meterles los dedos a la boca. Al contrario, fueron duros y contundentes a la hora del juicio. Voy a citar a un puñado de diputados. Javi López, del Partit dels Socialistes de Catalunya, reprochó a Longaric y dijo: “Si usted viene aquí y se dedica a cargar contra un partido político u otro y hace afirmaciones propias de un acto electoral, legítimo, cualquiera, pero no es lo que hoy discutimos aquí. Nosotros no nos dedicamos sobre qué partido debiera ganar las elecciones. El Parlamento Europeo se ocupa de contribuir a crear condiciones que ayuden a la estabilidad constitucional, al crecimiento económico y a la democracia de un país”. Izaskun Bilbao del Partido Nacionalista Vasco coincidió, en muchos aspectos, con López. Jordi Solé, de Esquerra Republicana de Catalunya, fue convincente en su intervención y acotó: “Es preocupante el papel de las Fuerzas Armadas en la configuración de un gobierno no elegido en las urnas. También inquieta el exilio político de Evo Morales. Los informes de la OEA fueron claramente rebatidos por otros estudios”. Se mostró preocupado por el Decreto Supremo 4078 (ahora abrogado) que Añez promulgó para eximir, a militares y a policías, de las muertes ocasionadas durante el golpe de Estado. Y preguntó a Longaric si el actual Gobierno transitorio va a cooperar en la investigación para que las muertes de octubre de 2019 no queden impunes. Quizá la más dura en su juicio fue, Idoia Villanueva de Podemos, quién aseguró que Longaric faltó al respeto al Parlamento Europeo que, en palabras de la propia Longaric, es una de las Instituciones más emblemáticas de la democracia contemporánea. Villanueva lanzó sus certeros dardos y añadió: “Yo esperaba que usted hablará de cómo iba a garantizar unas elecciones libres y democráticas que son necesarias. Ha habido pronunciamientos públicos del Ejército. Quiero recordar que la señora Añez, ni si quiera, se presentó a las elecciones presidenciales. Su partido tiene menos representación en la Cámara y el Senado que cualquier otro. Su único mandato real era convocar a elecciones libres y con garantía.

Sin embargo, lo que hemos vivido a lo largo de este último año, no demuestra esa promesa. Por un lado, las acusaciones de un fraude se han ido diluyendo. Por otro lado, hemos visto persecuciones a militantes del MAS”. En la misma línea continuó, Ernest Urtasun, de Izquierda Plural. Se dirigió a Longaric con las siguientes palabras: “Usted ha venido hoy y nos ha dado un “meeting” (reunión pública para hacer propaganda política), y nosotros no queríamos eso. Nosotros estamos preocupados por el respeto a la legalidad constitucional en Bolivia. Y queremos saber qué va hacer usted para garantizar unas elecciones libres. Usted se ha equivocado francamente en su exposición. Además, no hace falta que nos explique lo que ha ocurrido en Bolivia porque lo sabemos perfectamente. Usted representa a una oligarquía que jamás aceptó que un 30 por ciento de pobres pasaron a ser clase media. Y, pues, organizaron un golpe de Estado contra Evo Morales. Eso es lo que ocurrió y lo sabemos perfectamente. No hace falta ir atrás, habrán otros que tendrán otra opinión”. Así fue acorralada, la canciller ultraderechista, por su grave “metida de pata”.

Longaric realizó estudios de posgrado en la Universidad de La Habana, Cuba. Es totalmente contradictorio que haya estudiado en un país socialista, ya que su universo interior está impregnado de ideas y conceptos fascistas. En conclusión, Longaric es inexperta en temas referentes a la diplomacia, es mentirosa en grado superlativo, y no conoce la verdadera misión de un canciller que representa a un país en su totalidad. Por eso, se aplazó en el Parlamento Europeo.

El pueblo contra las oligarquías

El pueblo contra las oligarquías

Bolpress Editorial

Lo que está en juego el domingo 18 de octubre

Este domingo 18 de octubre las y los bolivianos definirán en las urnas entre la continuidad del golpe de Estado racista, fascista y corrupto que ahora pretende reciclarse en los rostros de Carlos Mesa y Luis F. Camacho, frente al proyecto nacional/popular encarnado en Luis Arce y David Choquehuanca que busca recuperar la democracia, el crecimiento económico, la libertad, la inclusión y la paz social.

Luego de 37 años de democracia ininterrumpida, el país sufrió el asalto de noviembre de 2019 promovido por las oligarquías cruceña, occidental, sus medios de difusión, la jerarquía católica así como sectores policiales y militares impulsados por EEUU. Los golpistas masacraron al pueblo en Senkata y Sacaba y tomaron al Estado como botín de guerra.

Sin embargo, su sed de riqueza ajena, su soberbia, su incapacidad para atender la pandemia del Covid 19 sumada a la clausura del año escolar y el desprecio por las culturas, llevaron al país a una ruina sin precedentes que motivó a las fuerzas populares a movilizarse para frenar el asalto a las arcas del Estado y exigir elecciones generales.

Contra la pared, los golpistas aceptaron ir a las urnas con un disfraz democrático que no puede ocultar sus raíces asentadas en las oligarquías que succionaron las riquezas de Bolivia durante los ciclos largos de la plata, del estaño, de los hidrocarburos, de la agropecuaria y ahora se alistan para robar el excedente que producirá el litio.

*Oligarquía de occidente*

Una de estas oligarquías, que hoy tiene como bandera a Carlos D. Mesa, tiene sus orígenes en los invasores españoles que robaron la plata del cerro rico de Potosí e impusieron instituciones extractivas (“Estado extractivo”, según el economista Daron Acemoglu).

Esos grupos criollos se manifestaron en la corriente olañetista, engendrada por Casimiro Olañeta, que representa a quienes sirvieron a los extranjeros y fundaron la República “usufructuando el sacrificio de miles de indígenas y mestizos que lucharon por la independencia”, según el periodista Andrés Soliz.

Este olañetismo que se recicló en la firma del Tratado de 1904, en los barones del estaño, en el “súper Estado Minero”, y ahora en los neoliberales como Carlos D. Mesa, se siente dueño del país, pero al mismo tiempo lo desprecia (Sergio Almaraz).

Sueña con terminar sus días en Europa junto a sus tátara abuelos, forma parte de la aristocracia inmobiliaria, de los banqueros de occidente y siempre se fija en el origen de los apellidos y la genealogía.

Esta élite de occidente que ya gobernó con Gonzalo Sánchez de Lozada y Carlos D.Mesa, se observa a sí misma como culta, ceremoniosa y solemne. Mira a los demás por encima del hombro y tiene entre sus operadores a militares de rango, curas, intelectuales y abogados que aprovechan el conocimiento para dominar.

Desconocen el precio del pasaje de minibús, micro o del pan de batalla ya que viajan en autos propios, radiotaxis o en avión. Comen en lugares gourmet como La Suiss (Almuerzo a 50 $us) y viven en medio de comodidades y negocios lujosos.

Como estudiaron para gobernar y dominar, la oligarquía de occidente prefiere usar el conocimiento para manipular con guante blanco, para hacer fraudes, para amplificar la intriga, las mentiras y la desinformación. Para ello cuenta con sus medios como Página 7, radio Panamericana, radio Fides y varios canales de Tv.

Sin embargo, no duda cuando debe usar la violencia.

Esta oligarquía se manifiesta en sus intelectuales como Salvador Romero, aliado de Mesa y del golpismo (fue designado por Jeanine Áñez) que impulsó la depuración de más de 50 mil compatriotas en el exterior (especialmente en Argentina, donde el MAS tiene apoyo) y ahora impide que se saquen fotos al acta de votación de cada mesa electoral, extremo que lesiona la transparencia de los comicios.

Este reducido pero poderoso grupo, tras fracasar en su programa neoliberal, carece de un proyecto propio de país y casi siempre vive bajo la tutela de EEUU.

*Los “come colla”*

La otra oligarquía es la del oriente, impulsada por el golpismo de Hugo Banzer que regaló tierras que hoy son explotadas por descendientes de extranjeros que miran al país como su hacienda y a los bolivianos como a sus peones a quienes se puede gritar, maltratar y matar sin remordimiento.

Entre sus expresiones está Luis Fernando Camacho, hijo de un patrón/empresario y el cívico cruceño Rómulo Calvo quien ve a los bolivianos que exigen elecciones como “bestias humanas indignas de ser llamados ciudadanos. Colonos que muerden la mano a la tierra que les abre los brazos para que salgan de la pobreza, y pagarán esta tamaña afrenta”.

Este círculo de poder agroindustrial racista, que no duda en usar a paramilitares o mercenarios de la Unión Juvenil Cruceñista o de la Resistencia Cochala, tiene cuotas de poder en el gobierno golpista de Jeanine Áñez que llevó a Bolivia al desastre en 11 meses y la ahogó con 51 casos de corrupción, desgobierno y desprecio de la educación y la salud.

Esta oligarquía de oriente es “come colla”, vive en lugares exclusivos como Equipetrol o villas cerradas, come en la Casa del Camba y similares y viaja con frecuencia a Miami. Es dueña de Unitel, el periódico El Deber y otros medios que amplifican su discurso.

Tampoco tiene un proyecto de país, salvo el achicamiento del Estado. Se declara profundamente católica y vive genuflexa a EEUU.

Es una minoría, pero violenta, que no le importa si el golpe de Estado se radicaliza con militares al mando con tal de seguir expoliando a Bolivia.

*Lo Nacional/Popular*

La otra opción representada por Luis Arce y David Choquehuanca, del MAS, encarna a los pobres y olvidados del país, a la Bolivia profunda, trabajadora, campesina, indígena, de obreros y artesanos que saben que vivirán y morirán en el país, Representa lo Nacional/Popular, a la clase media popular y a los intelectuales progresistas del campo y de la ciudad.

Esta otra opción es mayoría. Transita diariamente en micros, minibuses, almuerza en mercados, labora junto a toda su familia, trabaja toda su vida para tener una casa, un terreno, un vehículo para seguir trabajando.

En la pandemia, optó por las medicinas naturales y tradicionales ante el desprecio y olvido del gobierno de facto de Áñez.

Tiene un proyecto de país (el Vivir Bien), tiene ciencia, historia y ya mostró que puede hacer cuando llega al gobierno: crecimiento económico, redistribución de la riqueza, inclusión social, democracia y paz social.

Ahora se apresta a recuperar la democracia, la economía, la libertad y la paz mediante el voto.

Esta mayoría cree en la Pachamama pero no descuida lo católico. Resistió más de 500 años masacres, torturas, exterminios y humillaciones pero sigue viva como dice el poema: “Le sacarán los sueños y los ojos. Querrán descuartizarlo grito a grito. Lo escupirán. Y a golpe de matanza lo clavarán: ¡y no podrán matarlo! (Poesía a Tupac Amaru y Micaela Bastidas, de Alejandro Romualdo).

Esta mayoría se apresta a volver y ser millones, más temprano que tarde.

Bolivia. El MAS aplastó a la dictadura: Arce y Choquehuanca obtuvieron el 52,4% contra el 31,6% del derechista Mesa

Bolivia. El MAS aplastó a la dictadura: Arce y Choquehuanca obtuvieron el 52,4% contra el 31,6% del derechista Mesa

By Resumen Latinoamericano 

Resumen Latinoamericano, 19 de octubre de 2020.

Después de un vergonzoso alargue para dar los resultados extra-oficiales por parte de la dictadura de Añez y su Tribunal Supremo Electoral, finalmente a la una de la madrugada, se conocieron esos datos. Así, Lucho Arce y David Choquehuanca serán los próximos presidente y vice de Bolivia. el derechista Carlos Mesa, quedó con un 31,5% y el fascista Fernando Camacho solo obtuvo un 14,5%.

Al gobierno de facto no le sirvió de nada militarizar el país como lo hizo durante todos estos días, ni tampoco el comportamiento provocador y violento del ministro Murillo, quien no solo hizo perseguir hasta la saciedad a dirigentes y militantes del MAS, sino que también prácticamente acusó de «subversivos» y «zurditos» a gran parte de los observadores electorales. Todo se derrumbó para estos asesinos del pueblo de Sacaba y Senkata. A la luz de estos resultados lo que les queda es huir en helicóptero, como hizo en su momento un oscuro mandatario argentino, o prepararse para que la nueva justicia les haga pagar por sus crímenes de lesa humanidad.

Lo cierto es que el binomio ganador lo tendrá difícil por el estado de completo desastre que la dictadura deja al país, pero el paso más duro ya se ha dado, y es que a través del voto se ha conseguido derrocar a una cruel y corrupta dictadura. Eso es lo que el pueblo boliviano ha comprendido muy bien y por eso en la madrugada muchos salieron a festejar alli y también en toda la diáspora donde viven miles de bolivianos y bolivianas.